Te acuerdas? Cada noche que nos veíamos, una sonrisa traviesa se dibujaba en tu cara y empezabas a leer todas las cosas que yo te escribía en este Blog.
Lo echo de menos, como tantas cosas que hacíamos. Nos echo de menos.
jueves, 14 de junio de 2012
Cada situación, cada caída, cada lagrima, cada duda, cada discusión, cada decepción, cada desamor, cada promesa no cumplida..
Todo me ha llevado hasta aquí. Soy lo que ves. Un saco de huesos. Una sonrisa constante. Un cuerpo de niña convirtiendo en mujer. Soy esto. Soy todo lo que tengo, y lo que puedo darte.
Mi felicidad tiene razones, busca poder manifestarse, tener una excusa para verse reflejada en mi. Y su excusa eres tú. Eres mi excusa. Eres mi motivo. Eres cada situación, cada caída, cada lagrima, cada duda, cada discusión, cada decepción, cada desamor, y cada promesa que no cumplimos. Y esto me ha hecho fuerte. Esto ha hecho que siga sonriendo, que siga teniendo esperanza. Y sobretodo que sepa, que a pesar de todo, todos tenemos oportunidades. Tarde o temprano nos toca, nos toca jugar. Nos toca vivirlo, sentirlo. Nos toca ser felices.
Y nos tocará. Solo necesitamos tiempo.
miércoles, 13 de junio de 2012
Empezamos aquella hoja de nuestra futura historia demasiado rápido. No sabia nada de ti, y ya estabas dentro mío. Pasaba el tiempo y cada día se me clavaba más adentro tu sonrisa traviesa. Cada día era el descubrimiento de el paraíso, de un nuevo lugar, a tu lado.
Sin dudarlo, me habías atrapado entre tus redes. Vivia de tu sonrisa y de tus ganas de querer quereme y poder fugarnos de todo lo que quizás nos impedía estar juntos.
Pero, aunque no conseguimos nada de lo que nos propusimos, ganamos. Sí, ganamos, cogimos carrerilla y empezamos a afrontar todo lo que se nos venia encima. Luchamos, y supongo que si hoy estamos donde estamos, fué porque todo lo hicimos juntos. A pesar de las distancias que nos separaban, y a pesar de que en la ciudad de Barcelona la lluvia nos mojaba, tu no te ibas. Seguías ahí detrás de cada paso. Aparecias cuando te necesitaba. Pero incluso aparecías cuando te estaba olvidando. Aparecias, y con una sonrisa (que sabías que me encantaban) me convencías, y volvías a quedarte a mi lado. Volvías y recordábamos todas aquellas locuras que habíamos hecho juntos, aquellas confesiones a altas horas de la madrugada, aquellas miradas de complicidad.
Olvide el hecho de olvidarte, porque me dí cuenta, que por mucho que lo intentara, tu eras esa historia que nunca se acababa, que por mucho que quisiera tenerte lejos, volvías. Volvias, porque ambos sabíamos que nada había acabado, incluso, aun no habíamos dejado que nada empezara.
Sin dudarlo, me habías atrapado entre tus redes. Vivia de tu sonrisa y de tus ganas de querer quereme y poder fugarnos de todo lo que quizás nos impedía estar juntos.
Pero, aunque no conseguimos nada de lo que nos propusimos, ganamos. Sí, ganamos, cogimos carrerilla y empezamos a afrontar todo lo que se nos venia encima. Luchamos, y supongo que si hoy estamos donde estamos, fué porque todo lo hicimos juntos. A pesar de las distancias que nos separaban, y a pesar de que en la ciudad de Barcelona la lluvia nos mojaba, tu no te ibas. Seguías ahí detrás de cada paso. Aparecias cuando te necesitaba. Pero incluso aparecías cuando te estaba olvidando. Aparecias, y con una sonrisa (que sabías que me encantaban) me convencías, y volvías a quedarte a mi lado. Volvías y recordábamos todas aquellas locuras que habíamos hecho juntos, aquellas confesiones a altas horas de la madrugada, aquellas miradas de complicidad.
Olvide el hecho de olvidarte, porque me dí cuenta, que por mucho que lo intentara, tu eras esa historia que nunca se acababa, que por mucho que quisiera tenerte lejos, volvías. Volvias, porque ambos sabíamos que nada había acabado, incluso, aun no habíamos dejado que nada empezara.
domingo, 27 de mayo de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
A veces me gustaría enviar todo a la mierda. Dejar el orgullo de lado, dejar la segunda cara. Pero eso me haría mas daño del que ya me hace esta situación. A veces pienso en vivir siempre en nubes de algodón, tocar el cielo con los dedos, y refugiarnos en nuestro trozo de cemento. Pero la realidad es así, y seguirá siendo así. Solo queda que el tiempo ahora haga las distancias. Y que ambos nos olvidemos. Que no recordemos lo que hemos escrito. Y que este adiós sea el más frio y definitivo.
domingo, 8 de abril de 2012
Las vacaciones quizás son esto. Olvidarse de la rutina, desprenderse de las obligaciones, y de lo que tenemos día a día. Quizás es soltarse la melena. Hablar hasta la madrugada. Olvidarse de la vida, y empezar a soñar. Prometer. Viajar. Sentir.
Las vacaciones son un tiempo de descanso. Nos olvidamos de quienes somos, y empezamos a pensar en la diversión y en relajarnos.
Pero, cuando se acaban, se acaba todo con ellas. Y empieza otra vez la rutina.
Las vacaciones son ilusión.
Las vacaciones son un tiempo de descanso. Nos olvidamos de quienes somos, y empezamos a pensar en la diversión y en relajarnos.
Pero, cuando se acaban, se acaba todo con ellas. Y empieza otra vez la rutina.
Las vacaciones son ilusión.
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